El Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó esta semana un esquema de monitoreo de la cobertura de radio y televisión durante las precampañas y campañas del Proceso Electoral Federal 2026-2027 con la finalidad de detectar formas sutiles de violencia política. El objetivo declarado es identificar expresiones que, sin constituir agresión explícita, transmiten mensajes de descalificación o menosprecio contra personas precandidatas y candidatas mediante mecanismos discursivos indirectos.
Qué y cómo se va a monitorear
El proyecto aprobado por los consejeros propone observar espacios informativos y de opinión en radio y televisión para registrar patrones de cobertura que puedan vulnerar la igualdad y dignidad de las y los aspirantes. El INE prevé distinguir entre la vigilancia técnica de la cobertura y cualquier intento de calificar o sancionar el criterio editorial de concesionarios.
“La metodología lo que hace es construir una herramienta técnica para observar la cobertura noticiosa, sin sustituir el criterio editorial de los medios, sin calificar la validez de las opiniones y sin convertir al instituto en revisor de contenidos periodísticos.”
La iniciativa incorpora además un enfoque interseccional, que busca reconocer que este tipo de violencia genera efectos diferenciados sobre las mujeres y las personas pertenecientes a grupos en situación de discriminación, por lo que su registro exige criterios específicos.
Alcance cuantitativo del monitoreo
El seguimiento se realizará con mayor amplitud durante las campañas que durante las precampañas. Los espacios incluidos son:
- Precampaña: 73 espacios (59 noticiarios, 4 programas de debate/opinión y 10 programas de espectáculos o revista).
- Campaña: 503 espacios (489 noticiarios, 4 programas de debate/opinión y 10 programas de espectáculos o revista).
| Periodo | Total | Noticiarios | Debate/Opinión | Espectáculos/Revista |
|---|---|---|---|---|
| Precampaña | 73 | 59 | 4 | 10 |
| Campaña | 503 | 489 | 4 | 10 |
El consejero presidente y las consejeras enfatizaron que el objetivo es brindar información objetiva al Consejo General, a órganos internos del INE y a la ciudadanía sobre la manera en que los medios electrónicos cubren la actividad partidista y las candidaturas, sin interferir en las decisiones editoriales de concesionarios.
Implicaciones y desafíos
El anuncio plantea múltiples retos institucionales y regulatorios. Por un lado, el INE pretende fortalecer herramientas técnicas para visibilizar prácticas de descalificación que pueden permanecer fuera del escrutinio tradicional; por otro, enfrenta el desafío de trazar límites claros entre observación y calificación editorial. La incorporación de un enfoque interseccional también exige metodologías que permitan distinguir impactos por género y por pertenencia a grupos vulnerables.
En la práctica, el monitoreo podría generar diagnósticos útiles para diseñar medidas de prevención y acompañamiento a víctimas de violencia política, pero su eficacia dependerá de la transparencia metodológica, la periodicidad de los informes y la receptividad de medios y actores políticos a las conclusiones del INE. La institución deberá además explicar cómo coordinará esa vigilancia con sus atribuciones sancionadoras y con la libertad de expresión en el periodo preelectoral.
En suma, el mecanismo anunciado amplía las herramientas de observación de la competencia democrática en México, pero su impacto real estará determinado por la precisión técnica del instrumento y por la disposición de los distintos actores a aceptar sus hallazgos sin que eso implique una intervención directa sobre los contenidos periodísticos.