Cuestionamientos al gobierno por la escalada de violencia en municipios campechanos
El dirigente estatal del PRI, Ricardo Medina Farfán, señaló que la estrategia de seguridad implementada por el Gobierno del Estado de Campeche ha sido un fracaso, tras una serie de hechos de violencia registrados en distintas localidades durante las últimas semanas. En su pronunciamiento, el líder partidista criticó la falta de explicaciones públicas sobre las acciones que se han tomado para contener los delitos y demandó que las autoridades rindan cuentas ante la sociedad.
“La estrategia de seguridad implementada por el Gobierno del Estado ha sido un fracaso”,
Los señalamientos se producen en un contexto en el que se reportaron incidentes con armas de fuego en municipios del interior del estado: la aparición de los cuerpos del matrimonio Rocha Ortega en Escárcega; el hallazgo de dos hermanos con impactos de bala en Candelaria; y la ejecución de un hombre en la villa de Sabancuy el sábado 11 de julio. Estas carpetas han alimentado la percepción de inseguridad entre la ciudadanía y la oposición política.
- Exigencia de explicaciones públicas sobre las acciones de seguridad.
- Solicitud de una revisión profunda de las instituciones encargadas de la prevención y el combate del delito.
- Demanda de medidas concretas para recuperar la tranquilidad de la población.
El dirigente priista sostuvo que los reportes de violencia reflejan un deterioro en las condiciones de tranquilidad y confianza de la población y que, ante la ausencia de resultados visibles, la sociedad vive preocupada. Además, subrayó que la solución no puede limitarse a discursos sino a cambios efectivos en la actuación de las dependencias responsables.
| Municipio | Hecho reportado | Fecha aproximada |
|---|---|---|
| Escárcega | Aparición de los cuerpos del matrimonio Rocha Ortega | Últimas semanas |
| Candelaria | Dos hermanos hallados con impactos de bala | Últimas semanas |
| Sabancuy | Hombre ejecutado | Sábado 11 de julio |
En su declaración, la dirigencia del PRI pidió que los responsables de las instituciones de seguridad rindan cuentas y advirtió que la falta de respuestas genera dudas sobre la actuación de las autoridades. Reclamaron que no basta con conocimiento técnico; es necesaria una revisión profunda y cambios palpables para contener la violencia.
La exigencia política abre la posibilidad de que se soliciten informes públicos sobre operativos, recursos y resultados; igualmente presiona para que las autoridades estatales expliquen medidas preventivas en municipios afectados. Para los habitantes de estas localidades, la principal demanda es la restauración de condiciones de seguridad que permitan desarrollar actividades cotidianas con tranquilidad.
Hasta el cierre de la información no se registró una respuesta pública del gobierno estatal ni del área encargada de seguridad que detallara acciones específicas contra los recientes hechos violentos. La crisis de percepción y los reclamos políticos podrían intensificarse si no se brindan datos verificables sobre investigaciones y operativos en curso.