Un marcador biológico del desgaste por maltrato
Un equipo encabezado por la catedrática Lourdes Fañanás, del Instituto de Biomedicina de la Universidad de Barcelona, publica en Journal of Affective Disorders una propuesta metodológica para identificar perfiles de mayor vulnerabilidad biológica y clínica en niños y adolescentes que han sufrido maltrato. La investigación plantea una batería de biomarcadores capaces de reflejar el desgaste acumulado que provoca la exposición prolongada a situaciones traumáticas durante el desarrollo.
¿Por qué importa identificar esos perfiles?
Los autores recuerdan que el maltrato en la infancia funciona como un estrés crónico en etapas en las que el cerebro y el organismo aún maduran. Esa exposición mantenida puede mantener al cuerpo en un estado de vigilancia permanente y alterar sistemas como el neuroendocrino, el inmunitario y el metabolismo. El resultado es un desgaste biológico que, según el trabajo, se asocia a mayores dificultades emocionales y relacionales y a una mayor prevalencia de diagnósticos psiquiátricos entre quienes acumulan más tipos de maltrato.
«Estas experiencias suelen producirse dentro del entorno de referencia y apego del niño o la niña, lo que puede situarlo en una posición especialmente ambivalente»
Qué aportan los hallazgos
- Proponen un conjunto de indicadores objetivos que podrían complementar la evaluación clínica.
- Permiten diferenciar entre grados de desgaste biológico, lo que facilita priorizar intervenciones.
- Abren la puerta a estrategias preventivas y de seguimiento más individualizadas en salud mental pediátrica.
El estudio cuenta con la participación, además de Fañanás, de investigadoras como Laia Marques-Feixa, Nerea San Martín y Soledad Romero (vinculada al Hospital Clínic y al IDIBAPS), todas con relación al CIBER en Salud Mental (CIBERSAM). Los autores advierten que el maltrato no solo tiene consecuencias psicosociales visibles, sino también huellas medibles en sistemas biológicos que regulan la respuesta al estrés.
Limitaciones y siguientes pasos
La propuesta es metodológica: identifica variables biológicas potencialmente útiles, pero no es un test definitivo. Para que estos biomarcadores se integren en la práctica clínica se requieren validaciones adicionales, estudios longitudinales y criterios estandarizados que permitan su uso en poblaciones diversas. También será necesario evaluar la viabilidad logística y ética de aplicar pruebas biológicas en menores vulnerables.
| Responsables | Afiliación |
|---|---|
| Lourdes Fañanás | Facultad de Biología / IBUB, Universidad de Barcelona |
| Laia Marques-Feixa | UB-IBUB-CIBERSAM |
| Nerea San Martín | UB-IBUB-CIBERSAM |
| Soledad Romero | CLINIC-IDIBAPS-CIBERSAM |
Desde una perspectiva de salud pública, la identificación temprana de menores con mayor desgaste biológico por maltrato podría orientar recursos clínicos y sociales hacia quienes tienen más probabilidades de desarrollar problemas de salud mental a mediano y largo plazo. Sin embargo, los investigadores subrayan la necesidad de protocolos rigurosos y respetuosos con los derechos de los niños antes de aplicar cualquier herramienta biomédica en contextos reales.