Un problema silencioso con alcance nacional
La enfermedad hepática esteatótica asociada a disfunción metabólica, conocida por sus siglas en inglés MASLD y anteriormente llamada hígado graso no alcohólico, constituye una amenaza creciente para la salud pública en México, según el estudio Abordando la amenaza para la salud pública de la enfermedad hepática esteatótica en México, publicado el 9 de julio en Archives of Medical Research. Los autores, especialistas de México, España y Estados Unidos, advierten que la convergencia de factores metabólicos, ambientales, sociales y genéticos sitúa al país en una posición particularmente vulnerable.
Magnitud y evidencia
El documento recopila distintas estimaciones de prevalencia y hallazgos epidemiológicos. Mientras el Proyecto Global Burden of Disease estimó una prevalencia de 19.7%, otros trabajos en población mexicana reportaron cifras notablemente superiores, con 42.6% y 47% en estudios específicos. Con base en esa evidencia, los investigadores plantean que la proporción de adultos con MASLD a nivel nacional podría acercarse al 50%.
| Fuente | Estimación |
|---|---|
| Global Burden of Disease | 19.7% |
| Estudio poblacional (México) | 42.6% |
| Estudio multicéntrico en 5 estados | 47% |
Factores que explican el crecimiento
Los autores señalan varios determinantes que incrementan la carga de MASLD en México: la alta prevalencia de obesidad y diabetes tipo 2, el consumo extendido de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas, el consumo de alcohol y una predisposición genética importante en la población. Es la interacción de esos elementos, más que un único factor, la que estaría impulsando el aumento de casos.
- MASLD ya figura como uno de los principales impulsores de enfermedad hepática crónica.
- Entre 2018 y 2024, la MASLD representó 42.8% de los casos de cirrosis en centros nacionales de referencia.
- Las enfermedades del hígado son la quinta causa de muerte en México; en la primera mitad de 2025 causaron más de 19,000 defunciones.
Implicaciones para la salud pública
El estudio subraya que la magnitud real de MASLD podría haber sido subestimada por estimaciones internacionales que no captan la heterogeneidad local. Ese desfase afecta la planificación de servicios de salud, la capacitación de personal y la priorización de intervenciones de prevención. Los investigadores llaman la atención sobre la necesidad de reforzar sistemas de vigilancia, mejorar el acceso a diagnósticos precisos y promover intervenciones que aborden factores metabólicos y sociales.
Consecuencias clínicas y sociales
El crecimiento de MASLD tiene impacto directo en los ingresos hospitalarios por cirrosis y en la demanda de atención especializada —incluido el trasplante hepático—, además de consecuencias en la productividad y la carga económica para familias y el sistema de salud. Los patrones de alimentación, la epidemia de obesidad y la diabetes son elementos que trascienden lo clínico y exigen respuestas intersectoriales.
En síntesis, el estudio publicado en Archives of Medical Research coloca a la MASLD como una prioridad de salud pública en México: una enfermedad con alta prevalencia potencial, influencia en las causas de cirrosis y fuerte vínculo con condiciones metabólicas y determinantes socioambientales.