Una respuesta coordinada ante riesgos en el ocio y el deporte
El municipio de Adeje presentó la Red CARE, una iniciativa que agrupa a ciudades y entidades comprometidas con la protección y el bienestar de niñas, niños y adolescentes en los ámbitos del deporte y el ocio. La propuesta nace con la meta de reforzar entornos seguros y estandarizar prácticas que prevengan, identifiquen y atiendan posibles situaciones de violencia hacia la infancia.
De acuerdo con el concejal Adolfo Alonso Ferrera, el punto de partida de CARE está en la Ley Orgánica 8/2021 de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia, además de la vocación local por sostener su trayectoria en excelencia deportiva. La iniciativa arrancó en casa: primero se formó al personal municipal, se incorporaron protocolos de actuación y cartelería en instalaciones deportivas, y el plan ahora es ampliar el modelo a todos los espacios donde se trabaja con población menor de edad.
“Era muy importante proteger al menor en la práctica deportiva y para eso pedimos ayuda a BienHecho y creamos CARE”.
Por qué el foco está en canchas, gimnasios y centros recreativos
El especialista Gonzalo Silio subrayó que la violencia que atraviesa la infancia es “un problema de salud pública” que exige compromisos y acciones concretas. Advirtió, además, que los entornos deportivos y de ocio concentran un riesgo específico, pues quienes buscan acercarse a niñas y niños suelen hacerlo en los lugares donde se reúnen de manera habitual.
En ese contexto, una red como CARE permite aglutinar esfuerzos y amplificar el trabajo que ya hacen los municipios. Silio adelantó que Sabadell ya forma parte de la red y que hay otras incorporaciones en camino, lo que perfila un mapa de colaboración intermunicipal para elevar estándares de protección.
“El objetivo es cambiar la mirada adulta sobre lo que supone cuidar y proteger a las infancias.”
Qué contempla el modelo que ya se está aplicando
Según lo expuesto por Adeje, la metodología de la Red CARE se apoya en medidas operativas que pueden replicarse: capacitación de equipos, protocolos claros, comunicación visible en recintos y un esquema progresivo para cubrir todos los espacios donde haya convivencia con menores. La lógica es integrar la prevención en la rutina diaria de clubes, escuelas deportivas, centros culturales y áreas municipales.
- Formación inicial del personal municipal y de instalaciones deportivas.
- Implementación de protocolos de actuación ante indicios o reportes.
- Señalización y cartelería para informar y disuadir conductas de riesgo.
- Extensión del sistema a otros espacios que trabajan con población infantil y adolescente.
Quiénes están dentro y quiénes se preparan para sumarse
La hoja de ruta de la red ya muestra una progresión. Hay una adhesión confirmada y varias ciudades y entidades en proceso previsto, lo que refuerza el carácter colaborativo del proyecto.
| Estado | Entidades |
|---|---|
| Adherida | Sabadell |
| Previstas | Oviedo, Gijón, Cabildo de Lanzarote, Granadilla, Guía de Isora, Madrid y varios centros educativos |
Desde Adeje se enfatiza que el impulso de la red no responde a un afán de protagonismo, sino a la necesidad de que “alguien tiene que dar el paso” para ayudar a más actores a implementar buenas prácticas de cuidado y prevención.
Qué significa para las familias y para la gestión de espacios recreativos
Para madres, padres y tutores, un entorno de ocio o deportivo con protocolos bien asentados ofrece certidumbre y accesos claros a la ayuda ante cualquier sospecha. Para clubes, gimnasios, ligas barriales, escuelas deportivas o centros culturales, una red de este tipo sirve de guía para consolidar procesos y elevar sus estándares de atención y respuesta.
La Red CARE pone sobre la mesa una meta concreta: prevenir, identificar y responder de forma coordinada frente a situaciones que vulneren la integridad de niñas, niños y adolescentes, además de impulsar espacios seguros desde su diseño y operación cotidiana. La visión de conjunto —que combina formación, protocolos y colaboración entre municipios y entidades— busca traducirse en cambios reales en canchas, gimnasios, piscinas, centros juveniles y recintos culturales, donde la convivencia es parte central del desarrollo.
En suma, el avance de CARE ilustra cómo el deporte y el ocio pueden ser escenarios de bienestar cuando cuentan con estructuras claras para prevenir y actuar. Con adhesiones en marcha y un modelo escalable, la propuesta se perfila como referencia para cualquier localidad interesada en fortalecer la seguridad de su comunidad infantil y adolescente.