La capacidad de elegir destino vacacional sigue condicionada por las barreras físicas: en Castilla y León más de 113,500 personas con movilidad reducida ven limitadas sus opciones por la falta de accesibilidad, según el informe "Viajar con movilidad reducida" elaborado por la Fundación Mutua de Propietarios dentro de su primer Barómetro de la Accesibilidad.
Una valoración baja y barreras persistentes
El estudio pone cifras claras al problema: la accesibilidad durante los viajes obtiene una puntuación media de 5.3 sobre 10 entre los ciudadanos de la comunidad. Además, el 82% de la población considera que la oferta de turismo accesible es insuficiente y el 83% asegura encontrar barreras arquitectónicas con frecuencia cuando viaja. Estos datos reflejan que, más allá de la disponibilidad de recursos, existen obstáculos cotidianos —rampas inexistentes, escalones, ascensores demasiado pequeños o alojamientos no adaptados— que transforman las vacaciones en un reto logístico.
Impacto social y emocional
La falta de accesibilidad no es sólo una cuestión técnica: condiciona la experiencia y reduce opciones. La directora de la Fundación, Cristina Pallàs, sintetiza esta dimensión humana del problema:
«viajar es sinónimo de disfrute, pero si la falta de accesibilidad impide moverse con libertad, las vacaciones pueden convertirse en un ejercicio constante de planificación e incertidumbre y, por tanto, en una fuente de frustración en lugar de una experiencia placentera»
El informe también apunta a un problema de percepción social: el 65% de las personas con movilidad reducida considera que la sociedad no es consciente de las dificultades que afrontan al viajar. Curiosamente, al preguntar al conjunto de la población, el porcentaje sube al 78%, una señal de que la problemática es reconocida incluso por quienes no la viven directamente.
¿Qué revelan los números?
- 113,500: personas con movilidad reducida afectadas en Castilla y León.
- 82%: población que valora la oferta de turismo accesible como insuficiente.
- 83%: quienes afirman encontrar barreras arquitectónicas habitualmente al viajar.
- 5.3/10: valoración media de la accesibilidad en los viajes.
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Personas con movilidad reducida afectadas | 113,500 |
| Percepción de oferta insuficiente | 82% |
| Encuentran barreras al viajar | 83% |
| Valoración media de accesibilidad | 5.3/10 |
Estos resultados implican consecuencias concretas para el sector turístico y para la política pública regional: sin actuaciones que eliminen obstáculos físicos y mejoren la oferta (alojamientos, transporte, playas y entornos naturales), una parte relevante de la población quedará fuera del circuito turístico o deberá limitarse a alternativas muy concretas.
Qué esperar y por qué importa
La mejora de la accesibilidad no sólo es una obligación de derechos sino también una oportunidad económica: adaptar infraestructuras y servicios puede ampliar el mercado y mejorar la calidad de la experiencia turística para todos. Para quienes planifican viajes, el informe subraya la necesidad de información clara y verificable sobre adaptaciones en alojamientos y destinos; para las administraciones, marca la urgencia de políticas y medidas que reduzcan las barreras arquitectónicas y fomenten la oferta inclusiva.
En suma, el Barómetro revela que, en Castilla y León, viajar con movilidad reducida sigue siendo más una tarea de supervivencia logística que un disfrute relajado. El reto ahora es trasladar esos datos a medidas concretas que garanticen el derecho a unas vacaciones accesibles y sin sorpresas.