El Ayuntamiento de Murcia se enfrenta a un aumento de contratos desiertos: licitaciones públicas en las que ninguna empresa presenta oferta. Ese fenómeno ha derivado en la paralización del proyecto para crear una zona de ocio y equipamiento deportivo en el barrio de La Paz y ha obligado a replantear otros expedientes, con consecuencias directas para vecinos y plazos de ejecución.
Qué implica el parón en La Paz
El proyecto previsto en los terrenos de la antigua guardería municipal abarca una superficie de 3.000 metros cuadrados y fue aprobado en Junta de Gobierno en marzo, tras un proceso participativo con los residentes. Su ejecución incluiría:
- 770 m² de zonas ajardinadas.
- Una pista polideportiva adaptable a minibasket, fútbol sala y balonmano.
- Un circuito de paseo de más de 600 m².
- Una área infantil protegida y una zona de ocio activo.
Sin ofertas, el expediente queda paralizado y, salvo imprevistos, los trabajos no arrancarán antes de que haya avanzado más de la mitad de 2026, según el seguimiento administrativo que hace el consistorio.
La biblioteca de El Palmar: una solución cara para reactivar la obra
El mismo problema ya se observó en abril con la licitación de la nueva biblioteca de El Palmar. Aquella convocatoria, con un presupuesto inicial de 1,8 millones de euros, quedó desierta por falta de empresas interesadas. Para intentar desbloquear la adjudicación, el Ayuntamiento decidió rediseñar el proyecto y aumentar el presupuesto con una inyección extra de 500.000 euros.
| Proyecto | Presupuesto inicial | Acción tomada |
|---|---|---|
| Biblioteca de El Palmar | 1,8 millones de euros | Aumento de 500.000 euros y replanteamiento del proyecto |
| Zona de ocio en La Paz | No especificado en la fuente | Licitar proyecto; expediente paralizado por falta de ofertas |
Origen y alcance del problema
El consistorio atribuye el incremento de contrataciones desiertas a la realidad del mercado de la construcción y los servicios: empresas que no presentan ofertas o que consideran insuficientes las condiciones y retribuciones previstas. El resultado es una cadena de retrasos administrativos —declaraciones de contratos desiertos, reelaboraciones técnicas y nuevos plazos— que afecta la puesta en marcha de infraestructuras demandadas por la ciudadanía.
El fenómeno no es puntual: ya en diciembre de 2025 se declaró desierto el contrato de acondicionamiento del entorno de determinadas zonas, y ahora se suma La Paz. El Ayuntamiento ha optado por recuperar proyectos mediante ajustes técnicos o incrementos presupuestarios cuando es posible, como en El Palmar; pero esas medidas conllevan más trámites y demoras.
Para los vecinos, la consecuencia es clara: equipamientos prometidos —espacios verdes, zonas deportivas y culturales— tardarán más de lo previsto en materializarse. Desde la administración, el reto será adaptar los pliegos y los presupuestos a la realidad del mercado para evitar nuevas deserciones y garantizar la ejecución de las obras comprometidas.