Contexto y decisión de política
La Junta de Gobierno del Banco de México publicó las minutas de su más reciente reunión, en las que los integrantes anticiparon que la economía mexicana se habría expandido en el segundo trimestre de 2026 y coincidieron en que es "apropiado" mantener la tasa de referencia en su nivel vigente de 6.50%. La decisión se discute en un escenario donde la inflación general ha mostrado una moderación más intensa de la esperada, pero la inflación subyacente continúa ubicándose en el límite superior del objetivo oficial.
Entre los puntos centrales que exponen las minutas figuran la evaluación del balance de riesgos de la trayectoria inflacionaria —al que la mayoría atribuye un sesgo al alza— y la persistencia de una brecha del producto negativa, derivada de la debilidad observada en la actividad durante el primer trimestre.
Datos macroeconómicos relevantes
| Indicador | Valor informado |
|---|---|
| Tasa de referencia | 6.50% |
| Inflación interanual (junio) | 3.37% |
| Inflación subyacente (junio) | 4.03% |
| PIB 1T contra trimestre previo | -0.6% |
Las cifras oficiales del Inegi muestran que el Índice Nacional de Precios al Consumidor desaceleró hasta 3.37%, su menor registro desde diciembre de 2020, mientras la inflación subyacente cayó a 4.03%, el menor dato desde abril de 2025 y su quinto descenso mensual consecutivo.
Implicaciones para familias, negocios y mercados
- Para los hogares: una inflación general más baja reduce la presión sobre el poder adquisitivo, pero la persistencia de la inflación subyacente en niveles relativamente altos atenúa el alivio en precios de bienes y servicios básicos.
- Para consumidores y comerciantes: tasas de interés estables en 6.50% mantienen el costo del crédito elevado, lo que puede seguir contrayendo el consumo financiado y la inversión privada.
- Para la política económica: la observación de una brecha del producto negativa sugiere que hay capacidad ociosa en la economía, lo que limita las presiones inflacionarias por demanda y justifica una postura monetaria más cautelosa.
"que no dan lugar a presiones de demanda"
Las minutas señalan que prevalecerán condiciones de holgura en el horizonte de pronóstico que, en opinión de la mayoría, no generan presiones de demanda significativas. Esa lectura sustenta la idea de mantener la tasa en su nivel actual porque, según el banco central, la postura monetaria es adecuada frente a los riesgos identificados.
Sin embargo, la Junta advierte que el balance de riesgos respecto a la trayectoria de la inflación mantiene un sesgo al alza. Dicha advertencia es relevante: implica que, si factores externos o internos reavivan presiones sobre los precios —por ejemplo, choques en costos o una recuperación de la demanda más rápida de lo esperado—, Banxico estaría dispuesto a reconsiderar su postura.
Balance y escenarios a futuro
La combinación de una inflación general en descenso y una subyacente aún elevada configura un escenario de transición. Para que las familias y el sector productivo se beneficien de una caída sostenida en el costo de vida y en las tasas de interés reales, será necesario observar una continuación en la moderación de la inflación subyacente y señales claras de recuperación sin sobrecalentamiento.
En el corto plazo, la confirmación de una expansión en el segundo trimestre reduce el riesgo de una desaceleración más profunda, pero la recuperación todavía enfrenta retos: la inversión fija mostró caídas en el primer trimestre y la demanda interna sigue con debilidad. Los próximos meses serán clave para ver si la economía puede convertir la mejora coyuntural en un ritmo de crecimiento más estable que permita, a futuro, una reducción gradual de la tasa de referencia.
En resumen: Banxico mantiene una postura cautelosa. La lectura de las minutas sugiere que, por ahora, la prioridad es anclar expectativas inflacionarias y vigilarlas de cerca antes de mover su instrumento principal.