Exceso de mortalidad asociado a la ola de calor
Un recuento preliminar elaborado a partir de datos oficiales y publicado por la agencia AFP indica que entre el 22 y el 28 de junio se registraron al menos 12,000 muertes adicionales en una decena de países de Europa vinculadas a la ola de calor que afectó a la región. La cifra agrupa notificaciones de varios institutos nacionales y estimaciones complementarias ofrecidas por servicios meteorológicos y sistemas de monitoreo de sobremortalidad.
Según la recopilación, los institutos nacionales de países como Alemania, Francia, Bélgica, España, Países Bajos, Suiza y Luxemburgo sumaron cerca de 10,000 muertes por encima de lo esperado durante la semana de mayor impacto. A este total se añadieron unas 2,200 muertes estimadas en Inglaterra y Gales por la Met Office, que cubrió un período ligeramente más amplio (del 18 al 28 de junio).
“El verano aún no ha terminado… Demasiados gobiernos siguen considerando el calor como un fenómeno meteorológico en lugar de una emergencia de salud pública.” — Hans Henri Kluge, director regional de la OMS para Europa
Comparación con registros y monitoreo continental
La plataforma europea EuroMOMO, que armoniza datos de sobremortalidad en 24 países, registró un aumento aún mayor durante la misma semana: 14,260 muertes por encima de lo esperado. Ese resultado sitúa la semana 26 de 2026 como la de mayor exceso de mortalidad desde que se comenzaron los registros armonizados en 2020, y solo es superada en el periodo reciente por una semana particularmente grave en julio de 2022 durante la pandemia de COVID-19.
Señales y advertencias de salud pública
Las autoridades sanitarias y meteorológicas han subrayado que la mayoría de las muertes atribuidas al pico de calor no parecen explicarse por otras causas y que las olas de calor representan hoy un riesgo letal que requiere respuestas organizadas. La OMS y expertos citados en el balance insisten en que existen herramientas y medidas para mitigar estos efectos, desde planes de alerta temprana hasta la adaptación de servicios de salud y protección a poblaciones vulnerables.
- Periodo analizado: principalmente 22–28 de junio (Met Office abarca 18–28 de junio).
- Fuentes: institutos nacionales de varios países europeos, Met Office y EuroMOMO.
- Impacto: exceso de mortalidad sin otra explicación aparente más que el calor extremo.
Implicaciones para políticas públicas
El episodio añade presión para que los gobiernos traten las olas de calor como emergencias de salud pública y no solo como eventos meteorológicos transitorios. Entre las medidas recomendadas por especialistas figuran sistemas de alerta y comunicación orientados a grupos de riesgo (personas mayores, con enfermedades crónicas y trabajadores al aire libre), reforzamiento de la capacidad hospitalaria y políticas urbanas para reducir la exposición al calor.
| Fuente | Exceso de muertes (aprox.) | Ámbito |
|---|---|---|
| Compilación de institutos nacionales (AFP) | ~10,000 | Alemania, Francia, Bélgica, España, Países Bajos, Suiza, Luxemburgo |
| Met Office | 2,200 | Inglaterra y Gales |
| EuroMOMO | 14,260 | 24 países europeos (monitoreo armonizado) |
El registro subraya la creciente frecuencia e intensidad de eventos térmicos extremos asociados al cambio climático y obliga a revisar tanto la preparación sanitaria como las estrategias urbanas y laborales para reducir la mortalidad evitable. Para países como México, que enfrentan sus propias olas de calor estacionales, el balance europeo funciona como advertencia y fuente de lecciones prácticas sobre gestión de riesgos térmicos.