Operativo y objetivo
Este martes 14 de julio, la Municipalidad de Jesús María procedió a la destrucción física de 105 caños de escape ruidosos que habían sido secuestrados en distintos controles viales realizados entre 2025 y el primer semestre de 2026. La acción, realizada sobre la calle Abel Figueroa, se enmarca en el Plan de Emergencia Vial impulsado por el intendente Federico Zárate y busca reducir de manera directa la contaminación sonora que generan automotores y motocicletas con repuestos adulterados.
Según el gobierno municipal, los repuestos inutilizados quedarán inservibles y no podrán ser reutilizados en la vía pública. La medida responde a reclamos reiterados de vecinos de distintos barrios que habían exigido soluciones efectivas ante el ruido persistente de motos y autos modificados.
Balance del primer semestre
En paralelo al operativo, la Dirección de Tránsito presentó su balance del primer semestre de 2026, que da cuenta de patrones de infracción y riesgos en las calles de Jesús María. Entre las principales cifras reportadas figuran:
- 225 actas por estacionamiento en zonas prohibidas.
- 158 remisiones de motovehículos al corralón municipal.
- 133 vehículos detectados circulando a contramano.
- 77 casos de alcoholemia positiva.
- 88 actas por uso de escapes adulterados.
| Infracción | Cantidad (primer semestre) |
|---|---|
| Estacionar en zonas prohibidas | 225 |
| Remisión de motovehículos | 158 |
| Circulación a contramano | 133 |
| Alcoholemia positiva | 77 |
| Escapes adulterados | 88 |
"Las autoridades instan a la comunidad a regularizar su documentación para evitar multas y secuestros innecesarios."
Impacto y seguimiento
La administración local señaló que los controles vehiculares continuarán de forma diaria y sorpresiva. La combinación de secuestros, destrucción de piezas y sanciones busca no sólo sancionar, sino generar una cultura de respeto a las normas que reduzca factores de riesgo y mejore la convivencia. Para los vecinos, la expectativa es que estas medidas traduzcan en menos ruidos molestos y mayor seguridad en las calles.
En términos prácticos, la eliminación de los caños adulterados busca impedir que esos repuestos vuelvan a instalarse en la vía pública, lo que podría disminuir tanto la contaminación acústica como situaciones que complican la identificación de vehículos por parte de los vecinos y autoridades.
Las cifras del primer semestre también ponen de manifiesto retos persistentes: la frecuencia de remisiones al corralón y las actas por estacionamiento en zonas prohibidas reflejan necesidades de control y educación vial. La detección de conductores sin licencia habilitante, señalada en el informe, evidencia además la necesidad de reforzar trámites y verificaciones para disminuir riesgos.
Para los habitantes de Jesús María, la continuidad de operativos y la aplicación de sanciones implican la posibilidad de calles más ordenadas, aunque la efectividad dependerá de la constancia de los controles y de la colaboración ciudadana para regularizar documentación y respetar las normas de tránsito.