En una caminata por zonas áridas de la sierra, quien transite entre peñascos y cauces secos podría toparse con trazos de color que hablan de ritos, caza y paisaje. Esa posibilidad dejó de ser mera sospecha para los habitantes de Fresnillo: el Centro INAH Zacatecas registró ocho nuevos sitios con pintura rupestre en la sierra de Valdecañas.
Qué se encontró y dónde
Las manifestaciones localizadas durante recorridos sistemáticos —parte del proyecto Imágenes en rocas: manifestaciones rupestres en el estado de Zacatecas, realizado en colaboración con la minera Fresnillo plc— abarcan un área aproximada de 5 kilómetros. Los arqueólogos estiman que las pinturas tienen una antigüedad de entre 600 y 1,200 años, y se distribuyen en distintos soportes rocosos: paredes, techos de abrigos y frentes de laderas.
Características de los vestigios
Entre las evidencias detectadas hay paneles extensos y grupos de figuras. El inventario describe:
- Paneles de hasta 20 metros de longitud con motivos pintados en paredes y techos de abrigos rocosos.
- Conjuntos localizados en frentes de laderas con entre 8 y 10 figuras registradas.
- Una galería con carácter ritual, localizada en el cauce de un arroyo, relacionada con prácticas de fertilidad y cacería.
Con este registro, la sierra de Valdecañas suma nueve sitios con pintura rupestre documentados hasta la fecha, lo que incrementa el conocimiento sobre la ocupación humana y sus expresiones simbólicas en la región.
“sigue ofreciendo nuevas claves para comprender nuestra historia”
La secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, valoró que estos hallazgos confirman que el patrimonio arqueológico del país aún reserva información relevante para reconstruir el pasado, y destacó la importancia de la investigación científica y la colaboración institucional para su protección y difusión.
Contexto y conservación
Las labores de prospección en Valdecañas se intensificaron tras reportes de habitantes sobre manifestaciones más allá de la ya conocida Cañada de Linares, donde en 2024 el INAH documentó más de 1,500 elementos pictográficos distribuidos en 17 paneles y 8 conjuntos aislados. Esa experiencia previa facilitó la ampliación del muestreo y la identificación de nuevos puntos con pintura.
El registro y estudio de estas pinturas permiten no solo ampliar el inventario patrimonial de Zacatecas, sino también ofrecer indicios para interpretar prácticas rituales, técnicas pictóricas y la relación de los grupos que habitaron la región con su entorno. Además, la colaboración entre el INAH y actores locales y privados se presenta como un elemento clave para la protección y acceso público a estos sitios.
| Aspecto | Dato |
|---|---|
| Sitios nuevos identificados | 8 |
| Antigüedad estimada | 600–1,200 años |
| Área aproximada de registro | 5 km |
| Paneles de mayor longitud | 20 m |
| Sitios documentados en la sierra (total) | 9 |
Aunque los hallazgos son motivo de celebración académica, también plantean retos: la necesidad de proteger los paneles frente a la exposición, el tránsito y posibles actividades extractivas, así como de diseñar estrategias de conservación que incluyan a las comunidades locales. El registro sistemático y la investigación ayudan a que esos sitios pasen de ser hallazgos aislados a elementos integrados en políticas de salvaguarda y difusión.
La ampliación del inventario en Valdecañas ofrece además oportunidades para investigar continuidades y variaciones en las prácticas gráficas de grupos prehispánicos del norte de la cuenca del país, un tema que exige más trabajo de campo, análisis y diálogo entre especialistas y pobladores para traducir las imágenes en narrativas históricas accesibles para la sociedad.