Un desastre que expertos consideran anunciado
El incendio en Los Gallardos, provincia de Almería, que hasta ahora registra 12 fallecidos y 23 personas desaparecidas, ha vuelto a poner sobre la mesa una advertencia que especialistas llevan años formulando: los grandes incendios que afectan a zonas habitadas ya no son episodios aislados, sino parte de una tendencia creciente vinculada a la transformación del comportamiento del fuego y al calentamiento global.
Víctor Resco, ingeniero de Montes y profesor universitario, ha señalado que la tragedia «no es para nada inesperada», y recuerda estudios y análisis previos que apuntaban a un aumento del riesgo y de la gravedad de los incendios. Según Resco, confluyen factores estructurales —como la acumulación de vegetación combustible y la falta de hábitos de protección— con condicionantes climáticos que intensifican la peligrosidad de los siniestros.
«Lo sucedido en Almería no es para nada inesperado, se venía advirtiendo desde hace tiempo»
Factores que agravan el riesgo
- Déficit de cultura de riesgo: la prevención y la preparación ciudadana son insuficientes.
- Acumulación de combustible vegetal: mayores masas de combustible en el paisaje aumentan la intensidad y extensión del fuego.
- Cambio climático: condiciones más secas y temperaturas extremas elevan la probabilidad de episodios severos.
Resco propone medidas concretas orientadas a reducir la exposición y la vulnerabilidad. Entre ellas destaca la necesidad de elaborar mapas de zonas inflamables, equivalentes a los mapas de riesgo por inundación, para informar a la población sobre áreas especialmente peligrosas y orientar decisiones urbanísticas y de ocupación del territorio. Asimismo, remarca la responsabilidad compartida: los ciudadanos deben informarse y proteger sus viviendas; los municipios deben activar y poner en práctica planes locales de protección; y las autoridades regionales deben gestionar de manera proactiva el combustible vegetal.
Lecciones de episodios previos
El especialista recuerda que esta dinámica no es exclusiva de España: menciona incendios que han arrasado zonas pobladas en diversas latitudes y recuerda el caso de Mati (Grecia) en 2018, donde el fuego causó 100 muertos. También apunta a episodios recientes en áreas urbanas y periurbanas que demuestran que incluso metrópolis desarrolladas no están exentas de este riesgo.
| Acontecimiento | Año | Víctimas (reportadas) |
|---|---|---|
| Incendio en Los Gallardos (Almería) | 2026 | 12 fallecidos y 23 desaparecidos |
| Incendio en Mati (Grecia) | 2018 | 100 muertos |
La reflexión que propone Resco es clara: no basta con lamentar tras la tragedia. Es preciso integrar información territorial, mejorar la gestión del paisaje y fortalecer la protección civil. Estas medidas requieren coordinación entre administraciones y diálogo con la sociedad para que la prevención deje de ser una asignatura pendiente.
Para países con extensas zonas forestales y comunidades en la interfaz urbano-forestal, como México, las lecciones son aplicables: anticipar riesgos mediante mapeo, reducir el combustible disponible y consolidar una cultura de protección pueden marcar la diferencia entre siniestros controlables y tragedias con pérdida de vidas.