Fractura en la bancada de Morena en el Congreso local
En un movimiento que modifica la dinámica parlamentaria a menos de seis meses del proceso electoral de 2027, Marisela Flores Moo y Gladys Sofía Rivera López notificaron formalmente su salida del grupo legislativo de Morena en el Congreso del Estado. Ambas presentaron escritos a la Mesa Directiva donde comunicaron su decisión y solicitaron que se haga constar su condición de diputadas independientes.
“por así convenir al ejercicio de sus derechos parlamentarios”
Las legisladoras argumentaron su determinación amparadas en los preceptos de la Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado, que regulan la separación de integrantes de una bancada y la subsiguiente asunción de la calidad de diputadas sin grupo parlamentario.
Con estas renuncias la bancada de Morena en la LXV Legislatura queda contabilizada con 14 integrantes. Las dos diputadas continuarán participando en las labores del Congreso, pero a partir de ahora lo harán como representantes sin afiliación a grupo parlamentario, lo que implica cambios operativos en la distribución de comisiones, turnos de palabra y votaciones.
- La salida se formalizó mediante escritos dirigidos a la Mesa Directiva del Congreso.
- Solicitaron que su decisión fuera reconocida como libre, expresa e irrevocable.
- Se apoyan en artículos de la Ley Orgánica del Poder Legislativo para definir su nueva condición.
El cambio ocurre en un contexto político sensible: la proximidad del calendario electoral estatal y federal suele acentuar la relevancia de los escaños en el Poder Legislativo. Aunque las diputadas afirmaron que su separación atiende al ejercicio de sus derechos parlamentarios, la ruptura reduce la cohesión de la bancada morenista y abre preguntas sobre eventuales reacomodos en alianzas y bloques legislativos.
| Situación | Registro |
|---|---|
| Bancada de Morena (tras salidas) | 14 integrantes |
| Diputadas que ahora son independientes | 2 (Marisela Flores Moo; Gladys Sofía Rivera López) |
Para la ciudadanía local, la salida de dos legisladoras puede traducirse en modificaciones prácticas: el reparto de recursos para gestión, la representación en comisiones clave y la conducción de iniciativas legislativas podrían reordenarse conforme avancen las sesiones. Además, la condición de diputadas sin bancada restringe ciertos derechos internos de coordinación política que suelen tener los grupos parlamentarios.
El Congreso deberá registrar oficialmente el cambio y ajustar la integración de sus órganos de gobierno y comisiones. A partir de ahora será necesario observar cómo se reconfiguran las mayorías y si este cambio impulsa nuevas negociaciones políticas antes del inicio formal del proceso electoral de 2027.