La administración estatal anunció un apoyo económico para productores de maíz que consiste en un aporte adicional de 1,000 pesos por tonelada con la intención de que los agricultores reciban un pago total de 7,000 pesos por tonelada. El mecanismo será parte de un convenio con la empresa federal Alimentación para el Bienestar, que comprará directamente la cosecha local, con lo que se busca reducir la intervención de intermediarios en la cadena de comercialización.
Qué implica el acuerdo y cuánto comprará la dependencia
Según lo informado durante una gira de trabajo en Altotonga, la federación aportará 6,000 pesos por tonelada y el Estado sumará 1,000 pesos por tonelada para completar los 7,000. Autoridades señalaron que la compra directa permitirá acelerar la llegada del grano a las Tiendas para el Bienestar y aumentar la proporción de maíz veracruzano que abastece esa red.
“Queremos que cuando cosechen tengan un buen precio por su producto.”
Durante el evento también se recorrieron parcelas beneficiadas con programas de maquinaria y conservación de semillas. Se destacó que la incorporación de implementos agrícolas —como sembradoras, drones y semillas mejoradas— ha permitido elevar los rendimientos, reportándose incrementos hasta de cinco toneladas por hectárea en los predios visitados.
- Beneficio directo: elevar el ingreso por tonelada para pequeños y medianos productores.
- Objetivo logístico: comprar directamente a productores para eliminar intermediarios.
- Impacto productivo: mayor uso de mecanización y semillas mejoradas para incrementar rendimientos.
| Concepto | Monto por tonelada |
|---|---|
| Pago de Alimentación para el Bienestar | 6,000 pesos |
| Aporte del Gobierno de Veracruz | 1,000 pesos |
| Total garantizado al productor | 7,000 pesos |
La dependencia federal informó que actualmente adquiere más de 70,000 toneladas de maíz al año para surtir las Tiendas para el Bienestar. Con el acuerdo se pretende incrementar la proporción que proviene de Veracruz, aprovechando la red de tiendas existente en la entidad, que es la que concentra la mayor cantidad de esos centros en el país.
Para los productores locales, el cambio de esquema implica dos efectos concretos: por un lado, un precio más estable al momento de la cosecha; por otro, la posibilidad de colocar mayores volúmenes sin depender de compradores intermedios que suelen reducir márgenes.
Quedan asuntos por precisar: la calendarización de la compra, los criterios de elegibilidad para acceder al apoyo estatal y los canales logísticos para el acopio. Los productores y organizaciones del sector agrícola deberán estar pendientes de la publicación del convenio y de las convocatorias que fijen volúmenes, puntos de entrega y requisitos de calidad para el grano.