Saltillo reporta niveles de PM2.5 muy por encima de la recomendación internacional
Datos de la plataforma internacional IQAir colocan a Saltillo como la segunda ciudad más contaminada de México en 2025, con un promedio diario de 32.3 µg/m3 de partículas finas (PM2.5). Ese registro supera en tres veces la recomendación de la Organización Mundial de la Salud, que establece un límite de 10 µg/m3 como promedio diario.
La serie histórica incluida en el informe muestra variaciones en los últimos años: 23.2 µg/m3 en 2021, 17.9 µg/m3 en 2022, 15.6 µg/m3 en 2023 y 17.7 µg/m3 en 2024, antes del salto observado en 2025. Los promedios utilizados por la plataforma provienen de las estaciones de monitoreo locales instaladas en la Secretaría de Finanzas y en el Campus Saltillo de la UVM.
- Promedio diario 2025 (IQAir): 32.3 µg/m3.
- Recomendación OMS: 10 µg/m3.
- Estaciones que aportan datos: Secretaría de Finanzas y Campus UVM Saltillo.
| Año | Promedio diario PM2.5 (µg/m3) |
|---|---|
| 2021 | 23.2 |
| 2022 | 17.9 |
| 2023 | 15.6 |
| 2024 | 17.7 |
| 2025 | 32.3 |
El posicionamiento de Saltillo en los índices nacionales coincide con observaciones sobre la conformación de cuencas atmosféricas: el análisis difundido por medios nacionales recalcó que la Zona Metropolitana de Monterrey y la Zona Metropolitana de Saltillo comparten la misma cuenca, lo que podría facilitar el transporte de contaminantes entre ambas áreas. En informes previos la Secretaría de Medio Ambiente de Coahuila y consultores locales, como Armando Retama, señalaron indicios de que la contaminación de la ZMM puede impactar a Saltillo, aunque también advirtieron que existen múltiples vías y cuencas de viento que inciden en la calidad del aire local.
Para la ciudadanía, los efectos concretos son relevantes: exposiciones crónicas a PM2.5 se asocian con riesgo aumentado de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, y episodios agudos elevan la demanda de atención médica en hospitales y clínicas. La tendencia al alza en 2025 obliga a autoridades municipales y estatales a revisar medidas de mitigación, programas de monitoreo, y coordinación intermunicipal para reducir fuentes emisoras y proteger la salud pública.
Ante la alerta que implican los registros, las acciones priorizadas podrían incluir fortalecimiento del monitoreo, campañas informativas sobre riesgos y medidas preventivas para grupos vulnerables, y estrategias conjuntas con la Zona Metropolitana de Monterrey para controlar emisiones industriales, de transporte y de otras fuentes relevantes.