Un teléfono que trastocó un partido
En el empate 0-0 entre All Boys y Godoy Cruz, por la Primera Nacional de Argentina, se vivió una escena que mezcló protesta, dudas arbitrales y tensión en las gradas. El hecho central ocurrió cuando el árbitro Nicolás Lamolina sancionó un penal tras una infracción sobre Axel Rodríguez y expulsó al defensor Iván Zafarana.
Los futbolistas locales reclamaron que la falta había ocurrido fuera del área. En un gesto inusual, Zafarana se acercó al árbitro portando un teléfono celular con la grabación de la jugada, con la intención de que el juez reconsidere la decisión en una categoría que no cuenta con VAR.
"Cuando vi el celular busqué todo el tiempo mirar para otro lado. Mirar a la nada, porque sabía que si miraba el teléfono iban a pensar que cambié la decisión por eso y sería gravísimo."
Lamolina explicó después, en diálogo con TyC Sports, que no modificó su fallo por la imagen mostrada en el dispositivo y que el cambio de criterio se produjo luego de consultar con su asistente, Agustín Méndez. La atención al incidente llevó a una suspensión del juego que se extendió 23 minutos, tras lo cual el árbitro terminó anulando la pena y la reanudación se efectuó con un tiro libre.
Consecuencias dentro y fuera del campo
Además del impacto deportivo por la decisión y la expulsión, la jornada estuvo marcada por otros hechos que condicionaron el desarrollo del partido. En la segunda parte, Martín Pino falló un penal para Godoy Cruz al estrellar la pelota en el travesaño. Antes del inicio hubo también demoras causadas por enfrentamientos entre simpatizantes y la Policía de la Ciudad, lo que sumó un componente de orden público a la jornada.
- Sanción inicial: penal señalado y expulsión de Iván Zafarana.
- Intervención del celular: un jugador mostró la repetición al árbitro en cancha sin que exista VAR en la categoría.
- Duración de la interrupción: 23 minutos antes de anular la pena.
| Minuto (aprox.) | Evento |
|---|---|
| Inicial | Penal señalado y expulsión de Zafarana |
| Durante la pausa | Zafarana mostró un celular al árbitro; consulta con asistente |
| Tras 23 minutos | Árbitro anuló el penal; se reanudó con tiro libre |
El episodio reaviva un debate recurrente en el fútbol: la accesibilidad de pruebas audiovisuales en partidos sin tecnología de asistencia y los límites de las acciones de los jugadores para influir en la toma de decisiones. Aunque Lamolina negó haber cambiado su veredicto por ver el video en el teléfono, el caso evidenció la presión que genera la disponibilidad inmediata de imágenes en manos de los protagonistas y la dificultad de los cuerpos arbitrales para gestionar esas situaciones sin herramientas oficiales de revisión.
En el aspecto disciplinario y deportivo, la anulación del penal modificó la dinámica del juego y evitó consecuencias directas en el resultado, pero dejó múltiples preguntas sobre protocolos y conducta en competencias que aún no incorporan VAR, además de exponer la fragilidad del orden previo y durante el partido por los incidentes en las tribunas.
El cruce terminó sin goles, pero la postal de un futbolista intentando revertir una decisión llevando un teléfono al campo quedará como imagen repetida en redes y en la discusión sobre el futuro del arbitraje en torneos donde la tecnología aún no llegó.