Rescate y operativo
La Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) informó que dos jóvenes de 18 años fueron localizados y resguardados tras ser víctimas de un secuestro virtual. Según la carpeta de investigación, el caso comenzó el 9 de julio cuando una de las afectadas recibió una llamada de un hombre que aseguró pertenecer a un grupo delictivo, conocía datos personales y les ordenó salir de su domicilio.
Las víctimas fueron trasladadas bajo coacción a Plaza Misiones, donde permanecieron incomunicadas mientras el presunto responsable obtenía información de sus familiares para exigir un rescate de 300 mil pesos. Con tácticas de presión psicológica se les indicó esperar la llegada de una mujer que supuestamente entregaría dinero, lo que impidió que buscaran ayuda.
Acciones de la Fiscalía
Tras la denuncia, la Fiscalía Especializada en Investigación de Secuestro y Extorsión desplegó un operativo que incluyó recorridos en parques, centros comerciales, calles, hoteles y moteles hasta ubicar a las jóvenes en la Bodega Aurrera Misiones, donde se encontraba en buen estado de salud. Fueron trasladadas a la unidad especializada para reunirse con sus familiares y recibir atención y asesoría.
| Fecha | Lugar | Demanda |
|---|---|---|
| 9 de julio | Plaza Misiones / Bodega Aurrera Misiones | 300,000 pesos |
Hallazgos de la investigación
Durante las diligencias, la Fiscalía estableció que el número telefónico utilizado por el presunto responsable estaba localizado en las inmediaciones del CEFERESO de Altamira. La dependencia señaló que el uso de teléfonos y la suplantación de identidad para crear pánico entre familiares son elementos comunes en los casos de secuestro virtual.
Prevención y recomendaciones
La FGE Puebla exhortó a la población a no atender llamadas de números desconocidos que soliciten dinero bajo amenazas, evitar compartir datos personales o familiares por teléfono y reportar de inmediato cualquier intento de extorsión o indicio de secuestro virtual. Para apoyar esa recomendación, las autoridades ofrecieron asesoría a las familias de las víctimas durante el proceso.
- No proporcionar información personal o de terceros por teléfono.
- Colgar y corroborar la llamada desde otro número cuando se sospeche de extorsión.
- Reportar al número de emergencias y a la Fiscalía cualquier intento de extorsión o amenaza.
Este caso subraya la persistencia de métodos de engaño que aprovechan datos personales y el miedo para obtener dinero. La intervención oportuna de las autoridades permitió la localización y la atención de las jóvenes, pero las autoridades enfatizan que la colaboración ciudadana y la denuncia son clave para evitar que estos delitos prosperen.