El ejido Bacalar presentó una denuncia ante la Fiscalía General de Quintana Roo por la presunta venta irregular de terrenos que forman parte del patrimonio comunal, informó el comisariado ejidal, Refugio Carlos Gómez. Según la acusación, se habrían ofrecido a particulares aproximadamente tres hectáreas de terrenos de uso común sin contar con la autorización ni el procedimiento legal para su enajenación.
Qué se reclama y quiénes están involucrados
El comisariado detalló que la persona señalada en la denuncia, quien en el pasado estuvo vinculada con el Movimiento Antorchista en el estado, habría utilizado documentos y la representación que llegó a tener dentro de esa organización para promover la comercialización de parcelas que no son de propiedad particular. Las tierras, indicó, están destinadas exclusivamente a actividades productivas, principalmente agrícolas, y no pueden dividirse en lotes ni venderse a terceros.
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Durante administraciones previas, el ejido permitió el uso temporal de algunos predios para la siembra —principalmente maíz y frijol—, pero aclaró que esos permisos no implicaban transferencia de propiedad. La acusación señala que, pese a esa condición, la persona señalada habría entregado dichos espacios a terceros mediante acuerdos de compraventa, lo que generó incertidumbre jurídica entre quienes adquirieron esos lotes bajo la promesa de recibir posteriormente documentos que avalaran la titularidad.
Alcance y consecuencias locales
El comisariado estimó que cerca de 130 familias podrían estar relacionadas con la operación por haber comprado espacios en la zona donde, presuntamente, se realizaron divisiones para crear lotes con destino habitacional. De comprobarse irregularidades, las afectaciones serían tanto de carácter social —por la vulneración de derechos colectivos y la generación de conflictos internos— como económico, por la inversión que habitantes hicieron sin certeza jurídica.
- Superficie en disputa: ~3 hectáreas en inmediaciones de Bacalar.
- Familias potencialmente afectadas: ~130.
- Destino original de la tierra: uso común para labores productivas (agricultura).
La presentación del caso ante la Fiscalía apunta a buscar una investigación que determine si existió falsificación de documentos, abuso de representación o algún otro tipo de delito que permita repeler o revertir las transacciones. Para los ejidatarios, además de sanciones penales en su caso, es prioritario restablecer la certeza sobre la tenencia de sus tierras y evitar la fragmentación de áreas destinadas a la producción agrícola.
Implicaciones prácticas para la comunidad
Las consecuencias inmediatas para Bacalar incluyen la posible paralización de trabajos agrícolas en los predios en disputa y la inseguridad jurídica para quienes cultivaban o planeaban utilizar esas tierras. A mediano plazo, un eventual proceso de nulidad de operaciones podría generar reclamaciones de devolución o indemnizaciones, además de tensiones internas en el ejido que afecten la convivencia y la capacidad productiva local.
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Superficie denunciada | 3 hectáreas |
| Familias implicadas (estimado) | 130 |
| Autor de la denuncia | Comisariado ejidal, Refugio Carlos Gómez |
| Autoridades notificadas | Fiscalía General de Quintana Roo |
La acción legal del ejido se suma a una creciente preocupación en comunidades rurales por la protección de superficies comunales frente a prácticas de venta o partición que vulneran la normativa agraria. El caso de Bacalar ejemplifica la complejidad de distinguir entre permisos de uso temporal y actos que transfieren derechos, así como la necesidad de mecanismos claros de registro y fiscalización.
Hasta el cierre de esta nota no se habían difundido detalles sobre la apertura de carpeta de investigación ni la posición de la persona señalada. La Fiscalía estatal es la instancia encargada de indagar y, en su momento, definir responsabilidades. Para los habitantes del ejido, la prioridad es obtener claridad jurídica sobre los terrenos y proteger las áreas destinadas a su subsistencia agrícola.