Protesta y exigencia de estudios previos
La propuesta de ampliación del Puerto de Manzanillo, conocida como Puerto Nuevo Manzanillo, enfrentó esta semana la primera reacción social organizada cuando diversas agrupaciones convocaron una movilización en la ciudad de Colima para presionar a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) a no aprobar la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto sin estudios adicionales.
Quienes se oponen al plan —entre ellos la Sociedad Cooperativa de Salineros de Colima, las Sociedades Cooperativas de Pesca de la Laguna de Cuyutlán y el movimiento Salvemos Cuyutlán— argumentan que la obra pondría en riesgo uno de los sistemas de manglar y humedales más extensos del Pacífico mexicano, con posibles efectos sobre la regulación hidrológica y la biodiversidad local.
“No autoricen la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) hasta que existan estudios suficientes sobre los efectos de la obra en el ecosistema.”
El centro del reclamo es la posible alteración del intercambio natural de agua entre la Laguna de Cuyutlán y el mar. Según las organizaciones, el dragado y otras obras asociadas podrían modificar la dinámica lagunar, afectar humedales y provocar daños en extensas franjas de manglar, además de repercutir en aves migratorias y en la pesca artesanal, fuente de ingresos para comunidades locales.
La movilización también cuestiona la comunicación y la participación en el diseño del proyecto. Los colectivos señalaron la ausencia de mesas de trabajo con la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA) de Manzanillo, la empresa estatal ligada a la Secretaría de Marina (SEMAR) y el Gobierno de Colima, instituciones que consideran omisas en establecer canales de diálogo para atender inquietudes sobre el desarrollo portuario.
| Actor | Demanda principal |
|---|---|
| Sociedad Cooperativa de Salineros de Colima | Protección de humedales y fuentes de sal |
| Sociedades Cooperativas de Pesca de la Laguna de Cuyutlán | Garantizar la dinámica lagunar y la pesca artesanal |
| Movimiento Salvemos Cuyutlán | Estudios ambientales completos y participación ciudadana |
La decisión de SEMARNAT será determinante: de autorizar la MIA en los términos presentados, el proyecto avanzaría con las obras previstas; si exige ampliaciones o condicionamientos, podría posponerse o modificarse para mitigar impactos sobre los ecosistemas. Para Manzanillo esto representa un dilema entre la necesidad de ampliar la capacidad del principal puerto del Pacífico mexicano y la protección de servicios ambientales que sostienen actividades productivas locales.
- El debate pone en tensión desarrollo portuario y conservación de manglares y humedales.
- Cooperativas pesqueras y salineras advierten impactos en pesca y producción de sal.
- La resolución de SEMARNAT definirá si la MIA se aprueba, modifica o se requiere información adicional.
En los próximos días, la atención local estará en la respuesta de las autoridades federales y en si se instalan mesas de diálogo con los afectados. Mientras tanto, la movilización social deja claro que cualquier avance en la obra requiere, a juicio de las organizaciones, mayor información técnica y garantías para preservar los ecosistemas y fuentes de subsistencia de la comunidad.