Parque Campeche, 11 años sin intervención y con comerciantes al borde de la quiebra
El Parque Campeche, cuya última rehabilitación data de hace 11 años, permanece en estado de abandono y penumbras, denuncian 43 comerciantes que dependen del flujo de visitantes para su sustento. Vendedores de alimentos y operadores de juegos mecánicos aseguraron que, mientras las condiciones del sitio se deterioran, la administradora —identificada por los afectados como la Promotora para la Conservación y Desarrollo Sustentable (Codesu)— continúa cobrando rentas mensuales.
Los locatarios relataron que las cuotas que les exigen oscilan entre $1,250 y $3,000 mensuales, pero la pérdida de afluencia ha provocado caídas de ventas de hasta 100% en algunos casos, lo que ubica a varios comerciantes al borde de la quiebra.
“Ellos solamente saben estirar la mano y decir: ‘págame, págame, págame’. Nosotros estamos quebrados”,
Rogelio Loeza Chim, presidente de la Asociación de Fiesteros y Operadores de Juegos Mecánicos del Parque Campeche, señaló que la administradora no atiende las quejas ni realiza mantenimiento, y acusó a un trabajador identificado como David Garay de no acudir al lugar para conocer la realidad diaria de los comerciantes. Según Loeza Chim, las noches de operación generan ingresos mínimos: en una jornada llegó a obtener apenas $160 por cuatro servicios en las atracciones.
Además de las rentas, los dependientes del lugar enfrentan recibos eléctricos que, dijeron, alcanzan entre $7,000 y $8,000 mensuales debido al consumo de motores y alumbrado. Para varios locatarios, esos montos hacen insostenible la operación cuando la clientela se ha reducido drásticamente.
| Concepto | Cifras reportadas |
|---|---|
| Comerciantes afectados | 43 |
| Renta mensual (local) | $3,000 |
| Renta mensual (juego mecánico) | $1,250 |
| Recibos de electricidad | $7,000 - $8,000 |
Los comerciantes advirtieron que el abandono del parque no sólo impacta su economía: al disminuir la afluencia de familias, el espacio público pierde su función recreativa y puede convertirse en un foco de inseguridad y deterioro urbano. La falta de iluminación y el desgaste de las instalaciones son causas directas de la deserción de visitantes, dijeron.
Consecuencias locales y exigencias
Los afectados demandan la intervención de las autoridades municipales y de Codesu para que se realice mantenimiento, reparación del alumbrado y una revisión de las condiciones administrativas del lugar. Asimismo, solicitan que se revise la política de cobros mientras el parque no ofrece las condiciones mínimas para la operación comercial.
Para quienes dependen del parque, el conflicto tiene efectos inmediatos: reducción de ingresos, aumento de costos de operación y la posibilidad real de cierre de negocios que llevan años ofreciendo servicios y entretenimiento a las familias campechanas. Los comerciantes pidieron diálogo con la administración y, en caso de no obtener respuesta, advirtieron que podrían recurrir a otras instancias para presentar su queja formalmente.
- Impacto económico: caídas de ventas hasta del 100% y riesgo de quiebra.
- Costos operativos: rentas y recibos eléctricos que superan lo que se ingresa en noches de baja afluencia.
- Riesgo social: pérdida de un espacio público recreativo para las familias de Campeche.
La reparación y conservación del Parque Campeche no sólo es una demanda económica de los comerciantes, sino una necesidad para recuperar un área que forma parte de la vida cotidiana de la ciudad. En ausencia de una respuesta clara de la administradora, la situación permanece en espera y los afectados mantienen la presión para lograr atención y soluciones concretas.