En los últimos tres años las autoridades educativas de Baja California han activado el Protocolo Escolar en al menos 1,982 ocasiones, un promedio aproximado de 20 veces por semana, informó la Dirección de Participación Social y Convivencia Escolar. Los episodios corresponden a riesgos detectados en planteles de preescolar, primaria y secundaria y, según el registro oficial, se concentran en casos de abuso, maltrato infantil, presencia de armas o drogas y amenazas de tiroteo.
Incidencia anual y niveles educativos
El desglose por año señala que en 2024 se activó el protocolo en 857 ocasiones; en 2025 fueron 822; y de enero a junio del presente año se registraron 303 activaciones. En el nivel de secundaria, se reportaron 184 casos en el último año, en los que se mencionan entre los principales motivos la conducta suicida, además de abuso, amenaza de tiroteo, presencia de drogas, armas y violencia entre alumnos.
- 1,982: activaciones totales en tres años.
- 857: activaciones en 2024.
- 822: activaciones en 2025.
- 303: activaciones de enero a junio del año en curso.
- 184: casos reportados en secundaria durante el último año.
| Año | Activaciones |
|---|---|
| 2024 | 857 |
| 2025 | 822 |
| 2026 (ene-jun) | 303 |
| Total (3 años) | 1,982 |
Propuestas legales y consecuencias
Ante la recurrencia de incidentes, organizaciones civiles integradas al Colegio de Abogadas Licenciada María Sandoval de Zarco A.C. propusieron endurecer sanciones para quienes vulneren la integridad de menores en el ámbito escolar. La titular de la Comisión Penal y Justicia Penal, Irma Hernández, planteó reformar el Artículo 160 del Código Penal para imponer penas de 3 años de prisión y multas equivalentes a 50 a 200 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), con un incremento de la mitad de la pena si el responsable es un trabajador del gobierno.
La propuesta busca que existan consecuencias penales más severas y disuasivas en casos de abuso, maltrato y otras conductas que afectan la estabilidad física y emocional del alumnado. Hasta ahora, las cifras oficiales muestran la magnitud del fenómeno, pero no detallan las medidas disciplinarias ya aplicadas ni su efectividad en la reducción de incidentes.
Impacto local y recomendaciones
Para padres y tutores en Baja California, estos datos implican la necesidad de mantenerse alertas ante señales de riesgo en la conducta de estudiantes y en el entorno escolar. Las escuelas, por su parte, enfrentan el reto de reforzar protocolos de prevención y atención, coordinar con autoridades competentes y garantizar canales de denuncia accesibles y confidenciales.
La persistencia de activaciones por temas como armas, drogas y amenazas de violencia subraya la urgencia de políticas públicas que combinen prevención, atención psicológica, capacitación docente y, de ser aprobadas, modificaciones legales que eleven el costo penal de los delitos contra menores.