Durango encabeza el indicador nacional de ciberacoso
El estado de Durango ocupa el primer lugar a nivel nacional en prevalencia de ciberacoso, con 24.5% de la población mayor de 12 años que reporta haberlo experimentado, según datos difundidos el 8 de julio de 2026. La cifra ha generado inquietud entre legisladores locales y representantes de empresarios jóvenes, quienes coincidieron en que se requiere una respuesta coordinada entre autoridades, escuelas y familias.
La diputada local Gabriela Vázquez Chacón (PAN) reconoció la dificultad de legislar directamente sobre las plataformas digitales y propuso centrar esfuerzos en políticas de prevención y atención:
“De entrada, es algo sumamente complicado el poder regular como tal las redes sociales; ojalá existiera la forma de poder hacerlo por esta afectación.”
Vázquez Chacón enfatizó la necesidad de programas de salud mental, campañas de concientización en instituciones educativas y la disponibilidad de psicólogos para atender tanto a víctimas como a quienes ejercen el acoso. También advirtió sobre el riesgo que generan los perfiles anónimos y los llamados «troles», que dificultan la identificación y sanción de agresores en línea.
Impacto en empresas y opciones de prevención
Además del daño a individuos, el fenómeno afecta a negocios locales. Karen Rivas, presidenta del Consejo de Empresarios Jóvenes, señaló que algunas empresas han sufrido clonación de páginas y fraudes vía redes, con extorsiones que han llegado hasta 20,000 pesos en casos reportados. La suplantación de perfiles ha permitido a delincuentes cambiar números y contactar a clientes para cobrar presupuestos fraudulentos.
- Prevalencia: 24.5% de la población >12 años en Durango reporta haber sufrido ciberacoso.
- Prioridades sugeridas: salud mental, campañas en escuelas, controles parentales y atención a víctimas.
- Consecuencias económicas: clonación de páginas y extorsiones a empresas locales (reportes hasta 20,000 pesos).
Las autoridades locales enfrentan el reto de combinar medidas preventivas con acciones de denuncia y seguimiento. En la práctica, esto implica promover que las víctimas conserven evidencias digitales, realicen denuncias formales ante las instancias competentes y que las escuelas integren protocolos de actuación frente al acoso en línea.
Qué pueden hacer las familias y negocios
Especialistas y representantes consultados recomiendan:
- Activar controles parentales en dispositivos y revisar la actividad en redes de menores.
- Capacitar a personal de atención al cliente para detectar intentos de suplantación y definir canales oficiales de cobro.
- Conservar capturas y URL de mensajes agresivos o extorsivos, y denunciar ante la Fiscalía especializada o la Policía Cibernética.
El diagnóstico público sobre la posición de Durango en este indicador obliga a autoridades y sociedad a coordinar acciones que, más allá de posibles reformas regulatorias sobre plataformas, incidan en la protección inmediata de jóvenes, familias y negocios frente a los daños del ciberacoso.