Durango encabeza la estadística nacional
Durango registró la mayor prevalencia de ciberacoso en el país durante 2025, con 24.5% de su población usuaria de internet de 12 años y más reportando al menos una situación de violencia digital en los 12 meses previos a la medición. El dato forma parte del Módulo sobre Ciberacoso (MOCIBA) 2025 del Inegi, presentado este martes, que midió la experiencia de 94.9 millones de internautas a nivel nacional.
“La mayor prevalencia de ciberacoso se registró en Durango, con 24.5 por ciento”.
El indicador local coloca a la entidad por encima de Jalisco (24.4%) y de Ciudad de México y Oaxaca (ambas con 23.8%). En el extremo opuesto, las menores prevalencias se observaron en Sonora (14.7%), Sinaloa (15.5%) y Coahuila (15.6%).
Qué revela el MOCIBA 2025 sobre las agresiones en línea
A nivel nacional, el Inegi reporta que 20.4% de las personas usuarias de internet experimentó alguna forma de ciberacoso. La expresión más común —afecta a ambos sexos— es el contacto mediante identidades falsas. Le siguen los mensajes ofensivos y las llamadas ofensivas, prácticas que degradan la conversación digital, vulneran la seguridad de quienes navegan y dificultan la convivencia en espacios como redes sociales, plataformas de mensajería y videojuegos en línea.
- 37.2% reportó contacto por identidades falsas.
- 32.7% recibió mensajes ofensivos.
- 24.1% sufrió llamadas ofensivas.
Estos patrones apuntan a una problemática extendida, donde el engaño y el anonimato operan como vías de hostigamiento, fraude o recopilación de datos personales, con especial impacto en población joven, aunque el módulo considera a toda persona de 12 años o más con acceso a internet.
Cómo se posiciona Durango frente a otras entidades
Los resultados ubican a Durango en el primer lugar nacional en este indicador para 2025. La siguiente tabla resume los porcentajes destacados incluidos por el Inegi en su presentación:
| Entidad | Prevalencia de ciberacoso |
|---|---|
| Durango | 24.5% |
| Jalisco | 24.4% |
| Ciudad de México | 23.8% |
| Oaxaca | 23.8% |
| Sonora | 14.7% |
| Sinaloa | 15.5% |
| Coahuila | 15.6% |
El contraste con entidades del Noroeste como Sonora y Sinaloa revela una brecha significativa. En términos prácticos, en Durango una proporción mayor de usuarias y usuarios declara haber sido blanco de conductas que van desde hostigamiento con cuentas apócrifas hasta comunicaciones insultantes, lo que obliga a revisar rutinas digitales en hogares, escuelas y centros de trabajo.
Implicaciones locales: hogares, escuelas y empresas
Para la capital y los municipios, el dato central —que casi una de cada cuatro personas con internet sufrió ciberacoso— sugiere reforzar medidas de prevención y respuesta. En la vida cotidiana esto se traduce en mayor cautela ante solicitudes de contacto de perfiles desconocidos o con señales de identidad fabricada, verificación de información antes de interactuar, y gestión más estricta de la privacidad en aplicaciones y servicios en línea. En espacios educativos, el indicador respalda la pertinencia de alfabetización digital y protocolos de atención a incidentes que involucren suplantación o agresiones en plataformas de uso escolar. En el sector productivo, la vigilancia sobre suplantación de identidad y canales de atención al público cobra relevancia para evitar que clientas y clientes sean víctimas de fraudes o extorsiones mediante cuentas apócrifas.
El comportamiento reportado por el MOCIBA 2025 también interpela a la administración pública: la atención oportuna de denuncias, la comunicación de alertas sobre modus operandi frecuentes y la coordinación con plataformas para el retiro de contenidos o la desactivación de cuentas falsas son piezas que fortalecen la confianza de la población usuaria. La medición del Inegi ofrece una línea base actualizada para orientar acciones.
Lo que la ciudadanía puede hacer desde hoy
Sin sustituir canales formales de denuncia, la experiencia documentada por el Inegi permite subrayar algunas prácticas de autoprotección que ayudan a reducir exposición al ciberacoso, especialmente al que se instrumenta a través de identidades simuladas:
- Configurar con rigor la privacidad en redes y mensajería, limitar la visibilidad pública y revisar permisos de aplicaciones.
- Evitar compartir datos personales o sensibles con perfiles cuyo origen o trayectoria no esté verificada.
- Desconfiar de enlaces, archivos o solicitudes de dinero provenientes de cuentas recién creadas o con señales de suplantación.
- Documentar incidentes (capturas, enlaces, fechas) para sustentar reportes dentro de las plataformas y, llegado el caso, ante autoridades competentes.
El MOCIBA 2025 confirma que el contacto mediante identidades falsas constituye el principal vector de agresión digital. Con Durango a la cabeza del indicador nacional, el reto es colectivo: robustecer hábitos de verificación, acompañar a niñas, niños y adolescentes en su experiencia en línea, y promover entornos donde el reporte y la contención de agresiones ocurran con celeridad. La estadística brinda la señal de alerta; la respuesta, en cambio, depende de la acción coordinada entre hogares, escuelas, empresas y dependencias públicas.