Accidente reabre la preocupación por casonas en abandono
Una adulto mayor resultó lesionada la tarde del sábado cuando una parte de la fachada de una casona situada en la calle 65, entre 54 y 56 del Centro de Mérida, se desprendió y cayó sobre el puesto donde vendía limones. Testigos y comerciantes que laboran en la zona auxiliaron a la mujer y llamaron a los servicios de emergencia, que la trasladaron al Hospital General Agustín O’Horán para su valoración médica.
El incidente ocurrió alrededor de las 16:00 horas, según la versión de vendedores que se encontraban en el lugar. Comerciantes dijeron que no es la primera vez que fragmentos de esa propiedad se desprenden: han observado desde pequeñas piedras hasta trozos de mayor tamaño.
"El desprendimiento ocurrió cuando la mujer atendía su puesto de limones; fue auxiliada por comerciantes y llevada al hospital"
Locatarios atribuyen los desprendimientos, en parte, al crecimiento de un árbol en la cornisa del edificio, que genera humedad y añade peso a una estructura que, aseguran, no está en condiciones óptimas. En la esquina afectada también opera un establecimiento de venta de alimentos, cerrado al momento del incidente, lo que evitó una situación de mayor gravedad.
- Hora del hecho: alrededor de las 16:00 horas.
- Lugar: calle 65 entre 54 y 56, Centro de Mérida.
- Víctima: mujer adulta mayor, atendida y trasladada al Hospital General Agustín O’Horán.
Tras el desprendimiento, personal que llegó al sitio delimitó el área con conos y acordonó la vía pública para evitar más incidentes. Comerciantes manifestaron su temor a que un nuevo colapso pudiera impactar el tanque estacionario de un negocio cercano y provocar un accidente de mayores dimensiones, inclusive una explosión.
Implicaciones para la seguridad y el patrimonio
Este nuevo episodio vuelve a poner sobre la mesa dos problemas vinculados en el Centro histórico de Mérida: el abandono de edificios y la degradación de elementos arquitectónicos que ponen en riesgo a peatones y comerciantes. El tránsito constante de personas y la concentración de actividades comerciales en calles como la 65 aumentan la probabilidad de que desprendimientos afecten a terceros.
Las autoridades municipales tienen facultades para intervenir, ya sea mediante inspecciones, órdenes de reparación o demarcación de zonas de riesgo. Para comerciantes y vecinos, la exigencia es clara: acciones preventivas y mantenimiento de fachadas que preserven tanto la seguridad pública como el valor patrimonial del Centro.
| Elemento | Situación |
|---|---|
| Inmueble afectado | Casona en abandono en calle 65 (entre 54 y 56) |
| Víctima | Adulto mayor con lesiones en manos, espalda y cabeza |
| Acciones inmediatas | Acordonamiento de la zona y traslado de la lesionada al O’Horán |
Mientras se espera la respuesta oficial sobre inspecciones o medidas de mitigación, comerciantes del tramo afectado llaman a la ciudadanía a extremar precauciones al transitar por la zona y a las autoridades a priorizar la revisión de fachadas y estructuras con riesgo conocido. La repetición de incidentes en la misma esquina subraya la necesidad de intervenciones más contundentes para evitar hechos que puedan costar vidas.