Desaparecen comercios históricos que atendían a trabajadores y derechohabientes
En San Cristóbal de las Casas se concretó el cierre de las tiendas del ISSSTE y del IMSS que durante décadas funcionaron como puntos de abastecimiento para derechohabientes y consumidores locales. El óbito de estos establecimientos responde, según reportes locales, a la incidencia de grandes cadenas comerciales y a cambios en los hábitos de consumo que disminuyeron la demanda sobre esos espacios.
Las unidades comerciales, calificadas por habitantes y usuarios como emblemáticas, habían formado parte de la oferta cotidiana de la ciudad durante años. Su cierre no sólo implica la pérdida de un lugar donde adquirir productos a precios regulados, sino también la desaparición de empleos y de un servicio que facilitaba el acceso a bienes a sectores como pensionados y trabajadores estatales.
- Se confirma el cierre definitivo de la tienda del ISSSTE en la ciudad.
- Se confirma el cierre definitivo de la tienda del IMSS en la ciudad.
- Entre las causas señaladas está la llegada de grandes cadenas y la modificación en hábitos de consumo.
Los vecinos que acostumbraban acudir a estas tiendas reportaron que, en años recientes, la competencia comercial y la proliferación de supermercados y tiendas departamentales redujeron paulatinamente la clientela. Además, los cambios tecnológicos y en las formas de compra influyeron en la menor afluencia de público.
| Establecimiento | Estatus |
|---|---|
| Tienda ISSSTE (San Cristóbal de las Casas) | Cerrada |
| Tienda IMSS (San Cristóbal de las Casas) | Cerrada |
Para los habitantes, estos cierres representan una preocupación por el acceso a productos a precios más accesibles, especialmente para jubilados, pensionados y familias con menores ingresos. También afecta la dinámica comercial del centro y perímetros donde estas tiendas tenían clientela fija.
La desaparición de estos espacios plantea preguntas sobre la protección de servicios dirigidos a derechohabientes y la necesidad de alternativas que garanticen el acceso a bienes básicos sin depender únicamente de grandes cadenas. Asimismo, el cierre repercute en empleos locales; trabajadores vinculados a ambas tiendas deberán buscar nuevas oportunidades en un mercado donde la competencia es cada vez mayor.
En el contexto municipal, la tendencia anunciada por los vecinos y comerciantes —la entrada de cadenas nacionales y la transformación de hábitos de adquisición— obliga a evaluar políticas municipales y de las instituciones de seguridad social para mitigar efectos en población vulnerable y trabajadores afectados.
Mientras tanto, usuarios y organizaciones locales analizan vías para que la oferta de bienes no deje desprotegidos a sectores con menores ingresos, sin que hasta el momento exista anuncio institucional sobre reapertura, relevo operativo o programas alternativos que suplan los servicios que, hasta ahora, brindaban las tiendas cerradas.