SIMAS intensifica revisiones tras aumento de purificadoras en colonias
El Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS) Monclova–Frontera informó que, durante lo que va del año, se han localizado alrededor de 20 negocios —principalmente purificadoras y puntos de venta de garrafones— que operaban con irregularidades administrativas, como uso de tarifa residencial o ausencia de medidor.
El gerente general del organismo, Eduardo Campos, explicó que el incremento de este tipo de establecimientos se observa en diversas colonias, donde muchas veces la venta de agua se instala en viviendas o cocheras. Las inspecciones parten de reportes ciudadanos y de recorridos de supervisión, y requieren la coordinación con otras áreas municipales para confirmar si el giro corresponde a una actividad comercial.
Las verificaciones buscan garantizar que el consumo quede registrado correctamente y que los negocios paguen la tarifa correspondiente. En caso de que un establecimiento que estaba dado de alta con tarifa residencial inicie actividades comerciales, SIMAS procede al ajuste de la clasificación tarifaria; si se detecta extracción clandestina de agua, el proceso puede derivar en multas.
"El cambio de una tarifa residencial a una comercial representa una diferencia aproximada de 20 a 30 pesos por metro cúbico", señaló el gerente general.
Además del ajuste de tarifa, las acciones del organismo incluyen requerir la instalación de medidor cuando falta, y en su caso documentar las sanciones. Campos apuntó que la magnitud del cobro adicional depende del volumen de agua que consuma cada establecimiento.
- Negocios detectados: cerca de 20 en lo que va del año.
- Problemas comunes: uso de tarifa residencial, falta de medidor, cambio de giro sin regularizar.
- Consecuencia económica: ajuste de cobro por metro cúbico, multas en caso de robo de agua.
| Concepto | Información |
|---|---|
| Negocios con irregularidades | ~20 |
| Diferencia tarifa residencial → comercial | 20–30 pesos/m³ (aprox.) |
Para los habitantes de Monclova y Frontera, la detección y regularización de estos comercios tiene dos efectos concretos: por un lado, busca proteger el sistema de captación y facturación del agua potable; por otro, implica un costo mayor para los propietarios de purificadoras que no se encuentren en regla. SIMAS enfatizó la necesidad de que los establecimientos comerciales cuenten con la clasificación y medición adecuadas para evitar confusiones y sanciones.
El organismo llamó a la ciudadanía a continuar reportando posibles irregularidades a través de los canales oficiales y advirtió que las inspecciones seguirán de manera permanente para garantizar la correcta prestación y cobro del servicio.